Porque cada experiencia enriquece nuestro conocimiento;
y cada letra encierra una gota distinta del caudal de sentimientos que tiene un escritor.

viernes, 9 de noviembre de 2018

MELANCOLÍA

Aquella mañana en la ciudad fue distinta. Desde que abrí mis ojos, desde que mi mano se extendió para silenciar el ruido que emanaba del celular. Muy dentro sabía que el día no iba a ser tan bueno, muy dentro sabía que algo faltaría. Y es que es inevitable no sentir melancolía al ver mi cama vacía, ausente. A veces siento que nada de lo que hice fue suficiente, por lo menos para quienes juraban amarme, comprenderme, quererme.

Hice lo que tenía que hacer. Levanté mi adolorido torso como si me estuviera recuperando de una de las más grandes batallas de mi vida. Caminé un poco, viendo sin ver. Todo era borroso y sentí que así se debe ver la soledad. Sólo siluetas sin forma, vacíos inmensos, peligrosos. Lógico, necesitaba ponerme los ojos de vuelta, así que moví mis piernas a paso lento hacía ellos. ¿Cómo le haces para no ver? Cada vez que veo el espejo es una tortura. Mis ojos gritan demasiado, es imposible esconderme de ellos. Hay días en los que esta tortura no es notoria, nadie se da cuenta.

Tenía los brazos firmes sobre el lavamanos, mi cuello se hundía entre mis hombros mientras pensaba en todo lo que necesitaba cambiar. Es como querer redecorar toda tu casa. Aunque eso, lo confieso, es muchísimo más fácil. Cuando no te gusta el diseño del dormitorio, o algunos muebles, los cambias y ya.  Pero ¿cómo cambiarle los muebles al alma? ¿Cómo redecorar mi interior sin que eso me cueste la vida? Esas preguntas tienen respuestas que tal vez nunca escucharé. 

viernes, 18 de mayo de 2018

VEN CONMIGO

Soñamos tanto con encontrarnos que parece la historia de mi abuela, esa en la que el amor y la lealtad sí existen. Las puertas del tiempo, en oscuridad total, alumbraron un camino de libertad. Libertad de amar y de escoger con quien compartir aquel colchón viejo que dejó de estar soltero cuando te encontré. 

Conocerte fue como encontrar un oasis en medio del desierto, como beber del mejor vino del mundo. Te vi caminar y supe que quería dar los siguientes pasos a tu lado, de tu mano. No creo que la vida me rechace tal petición después de tanto. Pero si la vida se pasa de perra conmigo y te aleja de mi vida, la perdonaré. Aceptaré y firmaré conforme en pie de página. 

Mientras tanto, ven conmigo. Descubramos el mundo juntos, sin miedo, sin vergüenza. Andemos desnudos por los jardines de la vida que así viviremos mejor. Ven conmigo, no te arrepentirás porque cada día será una aventura, un salto bungee, una travesía.

sábado, 21 de abril de 2018

AÑORANZAS

Mentiría si te dijera que no te extraño, también mentiría mucho más si negara que te quiero. La vida es tan compleja que los sabores más exquisitos no vienen todos los días. Y es así que tuve que esperar varios años para encontrarte. Tal vez mis líneas te tomen por sorpresa, que mis palabras no logren penetrar tu piel. Sin embargo, quiero hacerlo, quiero morir en el intento.


Tus ojos y su brillo natural iluminaron varios de mis días. El sólo imaginarte a mi lado me dibujaba una sonrisa enorme en el rostro. Y créeme si te digo que he vivido mucho para darme cuenta que necesito en mi vida a una mujer como tú. Pero tranquila, no te incomodes. No deseo que estas letras sean mensajeras de una declaración. Sólo quiero que sepas que conocerte desestabilizó el balance de mis días, me dio un golpe certero que despertó mis ganas de volver a enamorarme.

Eres una mujer extraordinaria y a la vista se nota que también, así como yo, sueñas mucho y muy alto. La ambición es algo que valoro mucho y en tantos caminos que recorrí, no conocí a alguien así. Me deslumbraste, me cambiaste el panorama. Aún recuerdo cuando te conté que mi pareja debería ser la copiloto de mi vida, una persona que pueda asociarse conmigo para alcanzar objetivos juntos. Y es que es eso, darte cuenta que vas a darle valor a tu tiempo con alguien que te ayude a crecer y ser mejor día a día.

Gracias por haberme hecho sentir vivo de nuevo. Gracias por darme la esperanza de seguir ganando en la vida y saber cómo exactamente debería ser la mujer de mi vida.

Gracias por ser, antes que nada, mi amiga. Yo te quiero y así siempre será. Yo te quiero y por eso no deseo alejarme de ti. Gracias por ser en mí lo que yo quiero ser en tu vida.

Recibe un fuerte abrazo, un beso y mis más sinceros deseos de éxito y prosperidad.

Abrazo

lunes, 25 de diciembre de 2017

AUSENCIAS

"Te voy a palpar aún en la más profunda oscuridad"
No sabía qué creer. La incertidumbre me devoraba por dentro y aquella desesperación de saberte lejos no me dejaba dormir. ¿Dónde te habías metido esta vez? ¿Acaso no pudiste entender que era necesario tenerte cerca para sentirme vivo, aunque sea por unos segundos? Sé que no debo insistir, sé que no estás a mi entera disposición. Es inevitable no dejar de imaginarte con otras personas, de verte en mi mente bailando y seduciendo a otros mortales sin fortuna como yo. 

Volviste hace un par de días, tan radiante, pero asesina. ¿Te extrañé? Mucho, tal vez inconscientemente al no aparentar tu ausencia. No sabes qué difícil es mostrarle una sonrisa al mundo cuando por dentro me muero en tristeza por no tenerte cerca. En fin, volviste. ¿Te gustó estar con otros? ¿Se siente igual? Lo dudo. Cada ser representa un mundo y un diferente tipo de locura. ¡Ay, cuánto te echaba de menos! Tus caricias mientras dormía y tus ojos llorosos al despertar.

Ahora que regresaste, deseo saber cuánto tiempo te quedarás antes de abandonarme de nuevo. Eres muy importante, ¿sabes? Eres vital para ver el otro lado de la moneda y valorar la compañía de quienes sí me quieren. No me dejes tanto tiempo esta vez. Te voy a sentir, te voy a palpar aún en la más profunda oscuridad. Te voy a tener de la mano al llegar a casa, al dormir, al llorar. ¡Gracias! Aunque dueles, enseñas. Soledad mía, soledad de otros. Soledad constante que te reflejas en lo gris de mis días. 

Esta carta te la escribo a ti, soledad de mi vida.

Con cariño y vehemencia, tu más fiel servidor.

domingo, 5 de noviembre de 2017

EL ÚLTIMO VIAJE

Después de viajar tanto, me dí cuenta que los kilómetros recorridos no me llevaron a ninguna parte. No quiero decir que no disfruté de cada lugar. ¡Claro que lo hice! Si ustedes pudieran ver con mis ojos y tener en sus retinas tales recuerdos, estoy seguro de que más de uno saltará de esa silla o de la cama de la pura emoción. ¿Tomé fotografías? No. ¿Por qué? Porque los mejores lentes fotográficos son nuestros mismos ojos. Porque el tomar fotografías significa tener que sacar la cámara, enfocar, ser preciso, y todo eso toma tiempo, tiempo valioso que se pierde en lugar de sólo detenerse, admirar, suspirar y seguir el camino.

He visto amaneceres distintos y aún no encuentro aquél que quiero ver todos los días por el resto de mi vida. Es ese sinsabor que te deja en la boca el saber que disfrutaste de un lugar, pero no fue como te lo imaginabas. Y ¡ojo!, que no quiero decir que todos esos destinos sean pésimos, porque sé a ciencia cierta que cualquiera de ustedes se enamoraría al instante de ellos. 

¡Estoy harto! Estoy cansado de seguir viajando. Necesito un respiro, un ¡alto! que me mantenga juicioso y con la cabeza fría para continuar. ¿Cómo dejar de viajar cuando ya tienes los boletos de avión, de tren y hasta de bus en las manos? Necesito desaparecer por un tiempo. Tal vez así limpie mi cabeza de recuerdos y emprenda el último viaje de todos, el definitivo, el viaje a donde me quedaré por el resto de mi vida o lo que me queda de ella. Necesito beber un vaso de agua y respirar.

Te extrañaré y mucho.
¡Sonríe!

miércoles, 22 de marzo de 2017

A PLUMA Y ESPADA

De los sitiales más oscuros
De aquél rezo inconcluso
Sin saber de ti ni del mundo
Ni de nada conocido, nací.


Luchador desde el inicio
Trovador cansado y sin oficio
La tierra, el vino y tu cariño
¡Que combinación! ¡Qué delirio!


Cual caballero sin fortuna
Sin armadura ni gloria alguna
Así de bendecido por la vida
Desterrado por la muerte misma, viví.


Tanta belleza, tanta osadía
Me matas con sólo mirarme
Aunque aún tus labios
No hayan pasado por aquí.


Hay tanto que decirte
Memorias que aún no existen
Porque esta ausencia tuya
A tenor de mi pluma, me mata.